Amenidades que sí suman valor vs. las que solo se ven bonitas
Las amenidades suelen ser uno de los grandes argumentos de venta de un proyecto.
Render tras render, todo se ve espectacular.
Pero con el tiempo, muchas personas descubren que no todas las amenidades aportan el mismo valor.

Las que realmente hacen la diferencia
Las amenidades que sí suman valor suelen tener algo en común: se usan.
Seguridad, estacionamiento, elevadores eficientes, áreas comunes funcionales y gimnasios bien equipados mejoran la experiencia diaria y hacen más atractiva la propiedad para futuros compradores o inquilinos.
Estas amenidades no pasan de moda porque responden a necesidades reales.

Las que solo lucen bien en el brochure
Por otro lado, hay amenidades que impresionan en papel pero generan poco uso.
Espacios vistosos, de mantenimiento costoso o pensados más para marketing que para la vida real.
Con el tiempo, suelen convertirse en gastos elevados sin un retorno claro.

Pensar a largo plazo
Elegir un proyecto por sus amenidades no es un error.
El error está en no preguntarse si esas amenidades aportarán valor con el paso del tiempo.
Las mejores amenidades no son las más llamativas, sino las que acompañan la vida diaria y sostienen el valor de una propiedad.
En Guía analizamos los proyectos más allá del render.
Si buscas una propiedad con valor real y sostenible, te ayudamos a elegir con criterio y visión de futuro.