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ERRORES QUE DEVALÚAN TU PROPIEDAD SIN QUE TE DES CUENTA

Escrito por Bernardo Suárez | Jan 23, 2025 3:59:37 AM

Los pequeños detalles hacen grandes diferencias y el mundo inmobiliario no es la excepción. Esa loseta rota, esa cortina roída o ese jardín descuidado al que ya te acostumbraste pueden ser la diferencia entre que un comprador se anime a comprar tu propiedad o no, o incluso afectar la oferta que puedan hacer por ella. La realidad es que muchos propietarios no notan estos errores hasta que ya es demasiado tarde. Y lo peor es que suelen ser cosas que podrías evitar con un poco de atención. Hablemos, pues, de los errores más frecuentes y las sencillas formas en que puedes evitarlos.


1. ¿El amor nace del olfato?
Nadie quiere entrar a una casa que huela a humedad, comida pasada o arenero de gato. Un mal olor no solo aleja a posibles compradores, también les da la impresión de que hay problemas más graves escondidos. Si tu casa tiene un aroma raro, ataca la causa de inmediato. Revisa las tuberías, ventila los espacios y considera una limpieza profunda. Un toque de aromatizante natural no está de más, pero sin irse a los extremos, que no parezca que intentas cubrir algo.


2. Falta de mantenimiento
Un grifo que gotea, una puerta que rechina o un foco fundido pueden parecer detalles menores, pero juntos pintan una imagen de abandono. Los compradores buscan un lugar que luzca bien cuidado. Un simple recorrido por tu casa con una libreta en mano puede ayudarte a identificar esos pequeños desperfectos. Arreglarlos no cuesta mucho, pero evita entrar en dime, diretes y regateos que devalúen el precio de tu propiedad.


3. Decoraciones desconcertantes
Entendemos que a ti te encantan y sabemos que para gustos hay colores, pero las paredes pintadas de colores intensos o los murales que amaste pueden no ser del agrado de todos. Lo mismo pasa con decoraciones temáticas o muebles demasiado extravagantes. La clave está en ofrecer una paleta neutra que permita a los compradores visualizarse ahí, pasando el tiempo en tu sala, y no queremos que los gustos extravagantes los distraigan de ello. Piensa en tonos claros, muebles funcionales y un estilo que no compita con sus ideas.


4. Jardines descuidados


El exterior es la carta de presentación de tu casa. Un jardín lleno de maleza o pasto seco puede dar la impresión de que el interior también está descuidado. Podar, plantar flores o simplemente recoger las hojas caídas hace una gran diferencia. Si tienes espacios exteriores, asegúrate de que estén limpios y bien presentados. Haz reverdecer esos espacios que tanto se valoran en las grandes ciudades.


5. Problemas estructurales
Este problema pudiera resultar más complejo que los demás. Las grietas en las paredes, los techos con humedad o los pisos desnivelados son banderas rojas para cualquier comprador. Estos problemas suelen ser costosos de reparar y muchos preferirán buscar otra opción antes que lidiar con ellos. Si detectas algo así en tu casa, no lo ignores. Solucionarlo a tiempo puede evitar que pierdas miles de pesos en el valor de tu propiedad. Si no lo haces por los clientes potenciales, hazlo por ti y tu familia, que siguen habitando ese hogar. 

6. Tecnología obsoleta
Hoy en día, los compradores esperan instalaciones modernas. Un sistema eléctrico anticuado o la falta de conexiones para dispositivos actuales pueden hacer que tu casa pierda atractivo. Considera realizar pequeñas actualizaciones, como cambiar enchufes, instalar focos LED o incluso agregar un timbre inteligente. Son detalles que marcan la diferencia.


7. Problemas con la documentación
En este país, desafortunadamente todos hemos escuchado alguna historia de terror sobre procesos de compra o renta de propiedades. Y nada espanta más a un comprador que una propiedad con papeles en desorden. Escrituras incompletas, adeudos de servicios o problemas legales pueden convertirse en un dolor de cabeza. Hemos visto muchos tratos que se caen por esta razón. Antes de poner tu casa en venta, revisa que todo esté en regla. Si no es tu especialidad, es de listos dejarse ayudar. Un abogado, un agente inmobiliario o notario puede ayudarte a asegurarte de que no haya sorpresas.


8. Espacios desordenados


El desorden da la sensación de que tu casa es más pequeña de lo que realmente es. Antes de mostrarla, guarda todo lo innecesario. Piensa en una apariencia minimalista. Menos es más cuando se trata de atraer compradores.


9. Mala iluminación
Los espacios oscuros y mal iluminados no invitan a quedarse. Una buena iluminación resalta las cualidades de tu propiedad y crea un ambiente acogedor. Cambia las cortinas por unas que dejen pasar la luz, limpia las ventanas y utiliza focos cálidos. Si puedes, invierte en lámparas modernas que complementen el estilo de tus espacios.


10. Ignorar las tendencias del mercado
No se trata de remodelar todo, pero estar al tanto de lo que buscan los compradores puede ayudarte a resaltar tu propiedad. Por ejemplo, hoy en día las cocinas abiertas y los espacios multifuncionales son muy populares. Si tu casa puede adaptarse a estas tendencias con pequeños ajustes, no dudes en hacerlo. Siempre es más fácil vender algo que está en sintonía con las necesidades actuales.


11. Colores y acabados desfasados
Los azulejos de los 70 o las alfombras con estampados florales pueden ahuyentar a los compradores más jóvenes. Modernizar algunos detalles, como cambiar los acabados del baño o pintar las puertas, puede revitalizar tu casa. No necesitas gastar una fortuna para darle un aire fresco.

12. Ignorar a la competencia
Conocer las propiedades que están a la venta en tu zona te da una ventaja. Si tu casa está sobrevaluada o no ofrece algo extra, podrías quedarte con ella mucho tiempo. Investiga los precios y las características de otras casas. Esto te ayudará a ajustar tu estrategia.

Vender una propiedad no es solo cuestión de suerte. En Grupo Guía tenemos muchos años de experiencia y nos consta que se trata de un proceso que requiere atención a los detalles y un poco de estrategia. Evitar estos errores puede marcar la diferencia entre revaluar o devaluar tu propiedad, vender rápido y quedarte esperando sin resultados. Recuerda, tu casa es una inversión, y cuidarla es clave para proteger su valor.