Cada ciudad crece siguiendo ciertos caminos. En Guadalajara, esos caminos muchas veces están marcados por nuevas vialidades, infraestructura y proyectos urbanos.
Pero no toda obra pública genera plusvalía real.
Reduce tiempos de traslado, mejora conectividad o desahoga zonas saturadas.
No divide colonias ni genera ruido excesivo sin beneficios claros.
Donde hay conectividad, llegan comercios, oficinas y desarrollos.
Las obras que forman parte de un plan urbano más amplio suelen generar impacto sostenido.
En esos casos, el impacto en el valor suele ser limitado.
Las vialidades no sólo conectan calles, conectan oportunidades.
Pero saber distinguir entre crecimiento real y promesas vacías es clave para invertir bien.
En Guía analizamos cómo cada proyecto urbano impacta el valor inmobiliario.
Si quieres anticiparte al crecimiento —y no llegar tarde— estamos aquí para orientarte.